La moda y los ODS

Echa un vistazo a lo que llevas puesto en este momento. ¿Dónde se hizo y por quién? ¿De qué está hecho? ¿Qué pasará después de que ya no quieras usarlo?

 

La moda y los ODS

La manera que producimos y consumimos ropa ha cambiado radicalmente en los últimos años.Compramos de media un 60% más de ropa que en 2000, pero mantenemos cada artículo solo por la mitad del tiempo. Eso hace que la industria de la moda sea actualmente responsable de casi el 10% del total de las emisiones globales de carbono y el 20% de la contaminación de las aguas residuales industriales.

Además de su impacto ambiental, la industria de la moda también tiene un impacto social considerable. Tres cuartos de sus 60 millones de trabajadores son mujeres, muchas de las cuales enfrentan desafíos como salarios bajos y condiciones de trabajo inseguras. Sin embargo, dado su tamaño y alcance global, muchos creen que la moda puede transformarse y convertirse en una fuerza para el bien. Y incluso contribuir a alcanzar los ODS.

Es el caso de la iniciativa global Fashion Revolution. Ellos comparten datos y cifras impresionantes sobre el impacto actual de la industria de la moda, o la campaña Ropa Limpia que trabaja para mejorar las condiciones laborales y dar soporte al apoderamiento de las trabajadoras de la confección en la industria textil y deportiva. Desde Ropa Limpia han elaborado una Guía para vestir sin trabajo esclavo con mucha información sobre las marcas de moda más relevantes e ideas de compra alternativa.

Hace unas semanas, Fashion Revolution publicó un dato especialmente asombroso: «Este verano, se espera que los británicos compren 50 millones de trajes de verano que solo se usarán una vez».

Esto no nos puede dejar indiferentes, no?

Cambios necesarios

Indudablemente, la forma en que se produce la ropa necesita cambios sociales y ambientales profundos. Esos cambios incluyen mejoras en las condiciones de trabajo y remuneración, reducción de la producción de residuos, de contaminación del agua y de emisiones de gases de efecto invernadero, etc. Podemos y debemos presionar a las marcas para que realicen estos cambios. Sin embargo también necesitamos cambiar urgentemente la forma como consumimos.

Para muchas personas, comprar ropa nueva se ha convertido en una distracción, un hábito o incluso una compulsión. En esos casos, una «detox» puede ser una buena manera de recuperar el control de los hábitos de consumo, apagar el «piloto automático» y dejar de comprar sin pensar. Pasar un período sin comprar ropa y accesorios nuevos es un desafío que últimamente ha ido creciendo en popularidad en las redes sociales. Para la campaña Slow Fashion Season , por ejemplo, más de 10 mil personas pasaron 3 meses sin comprar ropa nueva.

¡Únete al desafío!

Tu y tus amigos podéis idear vuestras propias reglas para un #nobuychallenge: ¿Cuánto durará? ¿Se puede comprar de segunda mano? ¿Puedes comprar regalos? ¿Se puede intercambiar ropa?

El objetivo final es cumplir con las reglas y mostrar que puedes vivir con lo que ya tienes o encontrar alternativas como  intercambiar cosas con tus amigos y transformar prendas viejas.

*Quienes Somos: MAIA por los ODS es un curso que te presentará herramientas, habilidades y una red de personas de apoyo para pasar a la acción hacia el desarrollo sostenible.

Compártelo

Ver terminos de confidencialidad

¿Quieres comentar?